Nos reunimos con Daniel Dennett (Boston, 1942) en el vestíbulo del hotel barcelonés donde está hospedado con motivo de la conferencia que dará al día siguiente en el CCCB sobre libertad y agentes morales. Este filósofo de la ciencia conocido por su gran labor divulgativa destaca en el estudio de la conciencia, la intencionalidad, el darwinismo o la religión, ámbito este último que le ha llevado a ser apodado, junto a Richard Dawkins, Sam Harris y Christopher Hitchens como uno de «los cuatro jinetes del Nuevo Ateísmo».
Nuestra conversación avanza con la calma con que Dennett sorbe su cerveza mientras piensa elaboradas respuestas. Hablamos sobre sus cuestiones habituales: ciencia, religión, determinismo, moral. También hay tiempo para desempolvar algunas de sus polémicas con Stephen Jay Gould e incluso para comentar las últimas películas sobre inteligencia artificial. Sus pausas valorativas nos demuestran que Dennett puede sacar una profunda reflexión de cualquier tema que abordemos.
Empecemos hablando de libertad. ¿Daniel Dennett eligió estudiar Filosofía libremente o su decisión estaba predeterminada?
Fue libre. No queremos que nuestras decisiones sean aleatorias. Queremos tener buenas razones, y yo las tenía. Nadie me coaccionó, no estaba borracho cuando lo decidí, no tenía alucinaciones, no estaba obsesionado… Simplemente pensé: «Creo que eso se me puede dar bien». Y eso es el libre albedrío, no tiene nada que ver con el determinismo.
Pero no pone en duda la influencia de las condiciones iniciales. Estudiar Filosofía fue su decisión, pero también dependió de las condiciones que le llevaron hasta esa decisión.
Sí, es algo de lo que no nos podemos librar, pero no es tan malo como parece. Uno de los errores que comete la gente es pensar que no podemos controlar nuestro destino porque estamos condicionados. En mi primer libro sobre libre albedrío puse el ejemplo de la sonda Viking que se dirigía a Marte. Cuando llegara a una cierta distancia no podrían controlarla desde Houston, así que la hicieron autónoma. Ahora es un aparato autocontrolado. No podían controlarlo, tenía que controlarse a sí mismo. Todos queremos controlarnos a nosotros mismos, y algunos lo hacen peor que otros. Y esa es la diferencia: hay quien se puede controlar a sí mismo y hay quien no. No tiene nada que ver con el determinismo.
Ya que hablamos de trayectorias predeterminadas, en la autobiografía que escribió en Philosophy Now dijo que algunos de sus amigos eran hijos de eminentes profesores de Harvard o el MIT, que vivían a su sombra y que luchaban para ser merecedores de la atención de sus padres. ¿Cómo le afectó a usted la ausencia de su padre en sus expectativas y elecciones de aquella época?
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Con todos los respetos, creo que la segunda fotografía es desafortunada.
¿Por qué es desafortunada?
En realidad es la tercera fotografía, no la segunda. Supongo que Enrique se refiere también a la tercera.
Disculpad, me refería a la tercera. Desafortunada, bajo mi punto de vista, porque me parece bastante vulgar y alejada de la buena calidad habitual. No obstante, es una opinión. No es «beatería» como dicen algunos.
La sensación es que el espectador de la foto está a dos palmos de las pelotas del buen hombre, y eso me parece estéticamente feo. Simple y llanamente. Además, su expresión no dice nada, al contrario que en el resto de las imágenes donde se le retrata de forma más empática.
Pero no me echen ustedes a sus perros. Una pequeña critica sobre una fotografía no empaña ni la entrevista, ni el resto de fotografías, y mucho menos me convierte en una especie de guardián de la moral y las buenas maneras.
Completamente de acuerdo, yo diría que es impúdica. Raya lo ofensivo, la verdad.
Valiente gilipollez. Ya puestos: prohíbamos las dos primeras filas de todos los cines, porque se ven de cerca la zona genital de los protagonistas en los planos detalle…venga hombre. El que vea algo impúdico en esa foto tiene el mismo problema que los islamistas que pierden los nervios por ver un tobillo femenino: un tremendo complejo sexual.
Me gustaría saber si el filósofo a dado su aprobación, si no, debería retirarse la fotografía.
¿¿De qué foto hablan?? ¿¿cuál es la blasfemia?? Explicaos. Yo no veo nada ofensivo…
La tercera foto, en la que se le ve desde abajo agarrando el vaso tubo con las dos manos. Parece que alguien ve una polla (el vaso) y los dos cojones (las manos). Yo, al igual que Woody Allen con los mimos, sólo veo una vaso y dos manos. Cosas mías. Aparte de esto, Daniel Dennett es un crack y la entrevista está muy bien.
Pues no sé qué tiene de malo esa foto.
Por mojigateria. Un filósofo no puede beber cerveza y decir cosas inteligentes en una entrevista al mismo tiempo. O no es decente. Supongo que el razonamiento será ese.
Otra vez la beateria en acción. Qué más dará. No es suficientemente interesante la entrevista para almas tan bellas. El asunto es la pose.
Como dice Javier Marías, este es un mundo cada vez más feo y antipático.
Pues Javier Marias no es ni guapo ni simpático.
Las personas simpáticas son las que caen bien, no piden nada a nadie ya que comienzan no exigiéndose nada a sí mismas. Se lo digo yo que soy encantador, afable y sin embargo procuro no ser simpático. MVM y Ferlosio han escrito sobre eso.
No es lo mismo la persona que el mundo, no creo que tenga que abundar sobre el asunto. Sobre feos y guapos tendría mucho que decir, pero aquí es aún más banal.
Creo que hay una confusión en la transcripción en la decimosegunda pregunta, ya que la disputa la tiene con el paleontólogo Stephen Jay Gould y no con Steve Gould, que creo que es un escritor de CF.
Por otro lado muy buena entrevista.
Mi observación, bastante inocente por cierto, tendrá más relevancia en la medida que usted la potencie con esos comentarios.
Se está formando un debate en torno a las fotos muy filosófico.
Esta es una de esas entrevistas que da pena que se acaben. Didáctica, aunque el tema de las iglesias no lo veo yo muy claro…
Sí. Un debate la mar de filosófico. Yo estoy un poco pasmado por la unilateralidad de los filósofos que leo en jotdown en lo tocante a ponerle cotas al platonismo y me pregunto si no recordarán todos la verdadera naturaleza de la que estaban hechos grandes pensadores como Newton o Leibniz. Ellos fueron magos en toda la acepción de la palabra. Les gustaba la alquimia. También fué mago Einstein. Que se ganó el apelativo de viejo chocho por su obsesión matemática como desesperado intento para plasmar el campo unificado. Y tenemos a Gödell, muerto de inanición por paranoia. Y a muchos otros que apostaron seria y torcidamente por posiciones recurrentemente idealistas. ¿ Se han acomplejado los filósofos actuales?. ¿ Buscan una metodología científica más allá de toda duda razonable para que no los acusen de vagos soñadores inútiles?. ¿ Ha caído en descrédito el superhombre de Nietzsche para tan sólo honrarle puntualmente en los temas del metal gótico o en los vídeos delirantes de las divas?. ¿ Dónde coño hay que buscar hoy la pasión y el delirio entre tanto planteamiento racionalista encorsetado?. Me quedo con la filopoesía, mejor que con los principios activos.
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Muy buena entrevista… Realmente muy buena. Sobre la foto supuestamente impúdica (la tercera), es rara, pero no diría que fea ni impúdica…
Enrique, creo que yerra. La foto es oportuna. Representa irónicamente al filósofo como al dios potente y distante del Antiguo Testamento. Es una guasa sutil muy al pelo.
Y vulgar no es, lo que se ve a un palmo son las manos protectoras, no las bolas.
Visto así mejora algo, pero no me convence. Y estén las manos delante o no, sigo estando a dos palmos de sus filosóficas pelotas y su órbita micro-cósmica. Creo que hay otras soluciones fotográficas para expresar la misma guasa sutil.
No obstante la discusión sobre el tema, aunque interesante, no tiene mucho más donde arañar.
Le agradezco la molestia en contestar y tomar en consideración mi comentario.
Y ya que estamos, buena entrevista. Sin duda.
Tengo pendiente de leer alguno de sus trabajos de divulgación, así que os agradezco esta entrevista que me sirve como pequeño y jugoso prólogo. Es difícil encontrar hoy en día un texto escrito, en un medio de comunicación de gran difusión digital, que se desarrolle con tanta calma y sensatez, sin estridencias ni fuegos artificiales, tratando únicamente de expresar ideas, propuestas, conocimiento, … El perfecto antídoto contra la banalidad cada vez más insufrible de la actualidad política y periodística y sus prescindibles menudencias y excrecencias en forma de red social.
Me gustaría saber qué entiende Dennett por «libre albedrío». ¿El poder tomar decisiones con desconexión total con lo que constituye el animal humano, desde la carga genética hasta el ambiente en que nace y vive?
No, Dennett dice que ese concepto de libre albedrío es erróneo y absurdo. Tomamos decisiones «conectados» con todo eso, reflexionando sobre ello.
nutritiva entrevista.
creo, sin embargo, que no se avanza en el famoso libre albedrío más que para cuestionarlo -tímidamente?- y que sí se acepta con reparos -tímidamente?- la idea de la sanción como elemento de refuerzo.
nada nuevo.
sigo sin saber cómo se arregla ésto.
y a mí la foto no me resulta especialmente significativa.
En el tema del libre albedrío, en el fondo ¿queda otra solución que aceptarlo?
Si rechazamos de forma absoluta el libre albedrío, todo lo que podamos discutir es inútil.
Entiendo perfectamente la postura de lo que no creen en su existencia, y de hecho yo tengo muchas dudas sobre el mismo (como cualquiera), pero para la filosofía rechazar el libre albedrío es rechazarse a sí misma.
Como diría Jesulín de Ubrique «el libre albedrío es como un toro…. Si no hay toro no hay corrida».
Hay una polémica sobre el libre albedrio entre Dennett y Sam Harris (otro de los horseman) a raiz del ensayo de este último «Free will» y de la crítica de Dennett http://www.samharris.org/blog/item/reflections-on-free-will que Harris publicó en su blog, así como la contrarrespuesta http://www.samharris.org/blog/item/the-marionettes-lament Ahi te haces una idea algo más profunda del tema.
Gracias
Reconozco que escuchar lo que dicen unos y otros, incluyendo al filósofo entrevistado es entretenido y puede incluso reconfortar… Sí, pero lo cierto es que la única certeza es que de momento, nadie sabe NADA sobre estos temas insondables. ¡Qué vértigo, por dios!
El titular es un poco extraño y rebuscado, ¿no? O sea, que el entrevistado no tiene a bien respetar a quien no piensa lo que él postula pero no es que él sea un intolerante. La culpa es de los que se le oponen.
Para mí que su problema es que no se atreve a insultar abiertamente, pero está ahí, ahí …
No ha leído la entrevista. Encuentre la parte en la que menciona eso y opine.
La entrevista está muy bien y no es para ponerle ninguna pega. Ahora bien, habría sido interesante que se profundizara un poco más en tres asuntos que se mencionan superficialmente: el libre albedrío, la actitud intencional y el problema (filosófico) del zombi.
Intentaré echar una pizca de claridad sobre estos tres puntos.
1. Libre albedrío. Dennett es un compatibilista. Ostenta esta posición, así denominada por compatibilizar determinismo y libertad, quien piensa que, en caso de que el determinismo causal sea cierto (y parece que lo es para todo fenómeno de nivel superior al de la física de partículas), el libre albedrío existe al menos para los agentes humanos. La razón de esta compatibilidad es que, aunque las acciones humanas están tan determinadas por causas necesarias como la caída de una piedra por la ladera de una montaña, «necesidad causal» no implica «inevitabilidad». La piedra no puede evitar la caída, pero los seres humanos tenemos dispositivos de control que nos permiten revertir los procesos causales de nuestro cerebro para encaminarlos hacia direcciones distintas. En realidad, el libre albedrío no es más que una forma de autocontrol sobre los procesos causales de la mente.
2. Actitud intencional. Como declara en la entrevista, Dennett prefiere esta expresión a «teoría de la mente». Conviene decir primero que son dos cosas distintas; «teoría de la mente» no es más que la capacidad de un ser vivo de darse cuenta de sus procesos mentales internos, lo que supuestamente lo habilita para la empatía cognitiva, es decir, para anticipar lo que puede estar pasando por la mente de otros individuos. La actitud intencional es la que adopta cualquier entidad, no necesariamente un ser vivo, cuya conducta es predecible en términos de fines, deseos o necesidades. Es un concepto heurístico aplicable a relaciones tan simples como las que se dan entre artefactos como una llave y una cerradura, o tan complejas como las de la adaptación al medio de los rasgos de un organismo en biología evolutiva.
3. El problema del zombi. Cuando Dennett niega que sea concebible el zombi, se refiere a un problema filosófico relacionado con la conciencia. Un zombi en sentido filosófico es un objeto (o robot) que actúa de manera absolutamente idéntica a un ser humano pero no es un ser humano. Según Dennett, si su comportamiento es del todo indistinguible al del ser humano, ya que no podemos meternos dentro de su «mente» para saber si ahí dentro hay alguien o no hay alguien (para saber si tiene o no tiene conciencia), hemos de suponer que es un ser tan consciente -y tan digno moralmente- como un ser humano. Y es que si le negamos este estatus no estaríamos aceptando las consecuencias del materialismo; lo que hace que un ser humano sea un ser humano no es otra cosa que una configuración particular de su materia. Así pues, la réplica exacta (hasta en sus partículas subatómicas) de un ser humano, sería tan humana como el original. Por eso el zombi no es concebible, pues no sería un zombi.
(Para más explicaciones sobre Daniel C. Dennett en español, remito a mi propio blog: franciscolapuerta.com)
Interesantísimas las entradas de tu blog, enhorabuena.
En lo que comentas de los zombis, me recuerda un punto de vista que siempre he mantenido sobre la película Blade Runner. Siempre he considerado que el misterio de la película resida en el porqué no consideramos humanos a los replicantes (aparte de porque ya lo establezcan así en la propia película). Creo que lo inquietante es eso, que en realidad sí son humanos, al menos para nuestras consciencia.
Marvin Minsky decía que teníamos que asumir que todos los pensantes piensan. Con independencia de si son de carbono o de silicio. El libre albedrío se resume en una frase de Arnold Schwarzenegger ( pido disculpas adelantadas por el nivelazo del mencionado en materia filosófica, pero ya hemos concluido que todos los pensantes piensan) : » To be or not to be?. TO BE !.
En la Física de la Inmortalidad, Tipler afirma que libre albedrío y determinismo son dos caras de una misma moneda. Lo que sucede es que el libre albedrío nunca se actualiza en » modo automático». Requiere esfuerzo. Ergo nos puede parecer antinatural y una construcción. ¿ Eso implica que sea menos real?. No lo creo. Vean el siguiente ejemplo: Si el Big Bang se produce porque los quarks estaban demasiado juntos en una situación energéticamente insostenible ( todo el futuro universo conocible metido en un volumen inferior a la cabeza de un alfiler) entonces… ¿ cómo es que llegaron a esa situación?. La del libre albedrío es una discusión que revela una fascinación pasota por la pereza. De considerar todo lo que nace del esfuerzo como una suerte de baldía antinaturalidad. Eso es un sesgo cognitivo más.
Cuando descubrí a Daniel Dennett, no me lo podía creer. ¡Un filósofo que escribe claro! ¡Y no solamente claro, con elegancia y sentido del humor!
Es el más moderado (en las formas) de los «nuevos ateos», y para mí el más eficaz. Ningún creyente está a gusto leyendo a Harris o Hitchens, pero con Dennett puede que no se de cuenta de donde se mete hasta que sea tarde…
Al respecto de esta frase:
“Siendo cínicos, podríamos decir que el islam cometerá unos terribles errores de relaciones públicas y el mundo expresará tal disconformidad que tendrán que cambiar”
Me gustaría recordar que no se debe traducir la palabra ‘cynical’ (que en ingles significa no creer en las buenas intenciones de las personas), por ‘cínico’ (que en español significa descarado, sinvergüenza, mentiroso…).
Revisen el significado en la RAE y los diccionarios ingleses, no son palabras equivalentes. Es un reto para los traductores porque no hay una palabra equivalente a ‘cynical’ en español (quizá se acerque ‘descreído’, ‘pesimista’ o algo así), pero gracias a la ignorancia o desidia de tantos traductores el significado anglosajón se está imponiendo. Más de uno se asombra al descubrir que el significado no es el anglosajón que hasta ahora creían por el contexto de tantas traducciones. Un saludo.
Todas las creencias se basan en un proceso psicológico más que comprendido y común a todos los seres humanos, que tiene mucho que ver con el miedo, y su reverso, la esperanza. Y también es sabido que este proceso deriva siempre en cierto conocimiento dogmático particular, con teologías y ritos peculiares y limitados en cada parte del globo, enquistados en forma de tradición; y que por tanto, con el paso del tiempo dan lugar a sectas más o menos grandes y poderosas que dividen a la sociedad, a la humanidad, por mucho que pretendan representar a la unidad. Por eso, seguir una religión, al igual que a un partido político, pertenecer a una nación, defender una ideología, etc, es ser el enemigo de la humanidad entera, crear el centro y la periferia, los otros, inevitablemente. Esta tendría que ser la educación básica, comprender la libertad de no pertenecer y no toda esta basura que perdurará en el tiempo como limitación cerebral, como limitació a enfrentar lo desconocido. Al hilo de esto recomiendo este buen libro, un vistazo en http://goo.gl/ktqYFq para comprender mejor la naturaleza del conflicto psicológico y por ende social, relacionado con el poder, o sea, la separación y el fomento de la misma. Aunque todos nos separarnos para ser alguien, ser creyentes, filósofos, ateos, filósofos ateos, filósofos creyentes…
La actitud propia de los tiempos actuales: Como puede fracasar, ¿ para qué tener fé?… Yo no creo en Dios. Pero creo en la superioridad de creer en Dios. En la Edad Media lo tenían claro: El cuerpo era la cárcel del alma. Ahora tenemos » mens sana in corpore en el corte inglés». La » completitud» de la existencia es un potente lema comercial para treintaañeros en edad de pudencia económica. Pero lo cierto es que la tecnología neurolingüística de la época pretérita se adaptaba mejor a la naturaleza del mundo. De un fuerte sometimiento a una realidad física puta se procedía a un fuerte idealismo de conquista de lo fenomenológico a través del Logos. Hoy en dia el juicio crítico nos está matando. Hemos pasado a hacer crítica filosófica de los dispendios platónicos de otras épocas. Una cruzada contra el pensamiento bizarro. En vez de ser » bárbaros de la mente». Una puta pena de oportunidad perdida.
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¿Y el pensamiento que sirve de sustento a la hipótesis de que la conciencia es una ilusión (solo es una sopa de partículas)? ¿es también una ilusión?¿otra sopa de electrones?
Es un buen propagandista para lograr polarizar entre 2 tipos de creyentes.
El fenomenal trabajo realizado para aislar las observaciones lejos de la virtud y poner un relato conveniente para formar una teoría. Esto se corresponde a una intención manifiesta del poder que impregna la superveniencia.
Es notable como los conceptos funcionan como virus que castran al pensamiento crítico y con ello debilitan la voluntad del informado, que se ata a un maestro, a un concepto, en una necesidad de razón, en una ilusión de falta de control. De esta manera las dos caras de la moneda poseen sacerdotes bajo un mismo culto. De estos cultos nacen los necios ilustrados, que sustituyen sus no vivencias con relatos, por eso enseñan a los demás y al mismo tiempo entregan su carga coherente de manera «irracional», con empatía primero y con simpatía después.
La filosofía es el arte de vivir para descubrir las virtudes, no es la palabra lo que cuenta, sino la acción, que como síntesis filosofica se transfiere instantáneamente en el otro de manera «irracional». Lo aparentemente irracional se corresponde a nuestra naturaleza que es sencillamente más velóz de lo que la razón puede abarcar, controlar o comprender en toda su magnitud, de allí que la metáfora aflora como el lenguaje superior.
La palabras, son simples vehículos lógicos que llevan consigo la sustancia del ser. Muchos se pierden y quedan atrapados en la red tratnado de desencriptar la lógica del vehículo que interfiere con la toma de la sustancia transmitida. Es por eso que los lenguajes del arte en lugar de ser los insrumentos de expresión libre del espíritu se han convertido en simples expresiones de catársis de la confusión en cuyos frutos se representan la degradación, fealdad, y pobreza, transmitiendo discresionalmente los efectos de la infección mental.
La intevención en el Juicio rector de la persona desde el formateo mental, cumple con la intención de dominio del poder, en donde la idenidad se asocia a lo percedero, en donde la virtud deja de tener sentido salvo para cumplir con los designios del Juicio contrlado exteriormente. Esta identidad es cuidada celosamente por todos los creyentes, y es defendida de tal manera que cualquier cambio en sus preconcepciones es determinada como una muerte. De aquí se desprende el poder de entrada en la programación mental desde el miedo a la muerte, traspolando el sentido de la señal con una lógica errónea pero conveniente.
De esta manera el infectado no puede acceder en la causa, en el epicentro, gastando toda su energía en la periferia en donde existen infinitos efectos relacionados laberínticamente.
Cualquier persona puede caer bajo el dominio de las lógicas. Se premia o castiga para pertenecer y prevalecer bajo la covertura del clan. Si en algún caso, alguien comete la osadía de dudar lo supuestamente establecido y pagado, éste sería idiculizado y expulsado al ostracismo.
Yo quiero leer a todos, a los filósofos ateos, a los filósofos creyentes y a quienes, sin ser creyentes, consideran que, paradójicamente, hay mucho de racional en las religiones, o en algunas de ellas, o en una en concreto, la que sea.
Yo fui un ateo agresivo, por decirlo de algún modo, en el sentido de dar mucho la tabarra y enfadarme seriamente con los creyentes que conocía. Ahora he cambiado mi forma de pensar y he llegado a la siguiente conclusión, a mi juicio la más racional:
Quizá no exista ningún dios, o quizá sí exista, es decir, no sé si existe o no. Si existe, no sé si podemos acceder a él: quizá sí, o quizá no.
No es exactamente agnosticismo, o, si lo es, se trata de un agnosticismo que no da por sentado la incognoscibilidad de dios.
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Para quien quiera entender la versión que dio Gould en la disputa con Dennet, de por qué el neodarwinismo y el adaptacionismo en las que se basan la psicología evolucionista y la sociobiología son teorías irrefutables y por tanto poco científicas.
https://www.nodo50.org/ciencia_popular/articulos/Adaptacion-Biologica.pdf
Pingback: La furia de la información y el periodismo como algoritmo pobre – Horacio Bilbao